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martes, 24 de mayo de 2022

LÁTEX AZUL CIELO. SEGUNDA EDICIÓN.

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Libro: LÁTEX AZUL CIELO. SEGUNDA EDICIÓN.

 

Autoras:  Carmina Narro, Alejandra Maldonado, Norma Lazo, Patricia Castellanos, Julieta Aranda, Norma Fadanelli, Rocío Boliver, Ali Gardoqui, Tanya Sandler, Constanza Rojas.

 

Antologador: Guillermo Fadanelli

 

EDITORIAL MOHO

 

Antología de relatos urbanos escritos por mujeres, quienes fueron colaboradoras de Revista MOHO en la década de los años noventa. Libro antologado por Guillermo Fadanelli en 1999.

 

116 páginas

Código de barras: 9786079975203

ISBN: 9786079975203

PVP: 250 pesos

Año de edición: 2022

Número de edición en español: 2

Mes de edición: Marzo

País de edición: México

Peso: 161 gr.

 

SINOPSIS:

Presentamos la segunda edición de la colección de diez relatos escritos por mujeres que Editorial MOHO publicó en 1999. Se trata de diez autoras que, en ese momento, comenzaban su carrera o su actividad artística, ya sea en el medio de la literatura, el performance, la música o el teatro. Sus voces son graves, perturbadoras, crudas y los relatos, hoy en día, aún pueden ejercer efectos conmovedores en algunos lectores debido a su intención de relatar una vida heterodoxa, fuera de los lugares comunes, tradicionales y conservadores. La literatura que posee un valor que se encuentra incluso más allá del tiempo en el que fue creada.

     El siguiente fue el grito de batalla con el que se publicó esta antología, un año antes de comenzar el siglo XXI: “Si desean censurarnos esta es una magnífica oportunidad. DIEZ MUJERES nos ofrecen un conjunto de relatos que poco tienen que ver con la literatura maternal a la que nos ha acostumbrado el mercado editorial. Después de este libro todo se volverá azul cielo”.

 

Escritoras: Carmina Narro, Alejandra Maldonado, Norma Lazo, Patricia Castellanos, Julieta Aranda, Norma Fadanelli, Rocío Boliver, Ali Gardoqui, Tanya Sandler, Constanza Rojas.

 

La compilación fue realizada por el escritor y editor Guillermo Fadanelli.

La actualización del diseño fue hecha por Yolanda M. Guadarrama.

 

Las fotografías publicadas en el libro pertenecen a la colección personal de cada autora.

 

 

Nota del antologador:

“La reunión divergente y el acercamiento a la explosión que le da sentido al caos es una de las características de Látex azul cielo: el sexo, el impulso vital, la atracción pasional, y el desprecio, el episodio subjetivo y espontáneo se suman a la construcción de historias personales a las que no tiene caso relacionar entre sí como si formaran una telaraña homogénea o una máquina cuya función ha sido premeditada.

La primera edición se publicó en 1999 y los relatos coincidieron en cierto momento de la expresión de un siglo moribundo. En este libro los lectores encontrarán literatura, gesto impertinente, atrocidad y belleza, astucia y devoción por el espejo que nuestra mirada crea, deforma o destruye.

Látex azul cielo fue nuestro grito de batalla un año antes de comenzar el siglo XXI.” Guillermo Fadanelli

 

Las escritoras:

Adictas al performance, artistas plásticas, actrices, dramaturgas, rockeras, escritoras que nos hicieron casa y nos permitieron invitarlas a esta antología o reunión heterogénea de voces y vidas entrecruzadas. Casi todas ellas famosas ahora.

 

Fragmento de Perra caliente, por Julieta Aranda:

“No sé qué esperar de las atracciones ofrecidas por esta ciudad, incluso el sadomasoquismo que ofrece me resulta demasiado aséptico. Quizá es mi culpa por esperar un teatro del dolor al estilo del Marqués de Sade; en cambio, vine a descubrir un simple juego de formulismos: todo el encanto perdido en un pasatiempo de preguntas y respuestas.”

 

Fragmento de Cenizas, por Constanza Rojas:

“—¿Qué onda Violeta? Hoy es el último día. ¿Paso por ti?

—Hoy termina el pinche carnaval. ¿A qué hora pasas?

—A las 11:00 p.m., te espero en la esquina, ¿te vas a escapar por la azotea?

—No, siempre termino con la ropa hecha un desastre y luego los perros empiezan a ladrar. Mejor voy a dormir a mi jefe con unas pastillas.”

 

Fragmento de Yogurt tibetano, por Alejandra Maldonado:

“En una noche así uno nunca puede tener la certeza de nada, ¿qué tal si el güey con el que te metiste es muy metódico y cuando te encontrabas ya bien borracha y perdida y sin poder despertar te cogió y te pegó el SIDA y volvió a vestirte exactamente como estabas antes? No sé.”

 

Fragmento de El hombre de las nieves, por Patricia Castellanos:

El viejo se ha conmovido mucho, su cara se compungió y los ojos se le tornaron vidriosos. Tache. Nos choca el sentimentalismo. No queremos un Popeye llorón, somos niñas gozosas y sólo pretendemos que este sea el cochino —no virtual— que enseñe a nuestros tiernos ojitos el gusto real del voyeurismo.”

 

Fragmento de Un ride de las Águilas al Ángel, por Ali Gardoqui:

“En general, es espantoso vivir unos días con alguien que es MÁS COCHINO QUE TÚ. Está bien que uno se levante a las tres de la tarde, permanezca en pijama unos días y se rehúse a bañarse y a lavar los platos, pero tener el excremento de los gatos y los perros al lado de diversas guácaras esparcidas en toda tu casa, es otra cosa”

 

Fragmento de ¿Qué piensa moi cuando toca el güiro?, por Carmina Narro:

“Aquel jueves descubrí su farsa y ese mismo jueves me enamoré de él. A Francisco no le interesan los hombres y si yo me dedicara a razonar al respecto, tampoco me gustarían.”

 

Fragmento de Un día como cualquier otro, por Rocío Boliver:

“Cómo me late andarme besuqueando en las mañanas con Carlos en su cubículo cuando voy a pedirle que me resuelva algún problema con la computadora; bajar con Demetrio y dejar que me apapache mientras su impresora imprime el trabajo que Carlos me ayudó a hacer mientras me metía mano; subir con Mario y…”

 

Fragmento de El monstruo de dos cabezas, por Norma Lazo:

Intento alzar mis alas para tomar el vuelo, pero su brazo se aferra al mío como una enredadera, quisiera gritarle que se largue, pero me ahoga con su soga de melancolía.”

 

Fragmento de Bubble Gum, por Norma Fadanelli:

“Una tarde, en pleno inicio de vacaciones y bajo el influjo de la publicidad televisiva: bikinis ajustados, cuerpos perfectos, amantes gozándose bajo los rayos del sol sin una gota de sudor resbalando por sus cuerpos, cocteles color pastel, etcétera… llamé a mi novio y le dije: ‘Juanjo, quiero ser tuya mientras el mar acaricia la playa’. Debí quedarme callada.”

 

Fragmento de Utopía en el Nikko, por Tanya Sandler:

“Antes pensaba que ser joven era el único momento en la vida en que no importaba tener dinero, pero ahora ya no pienso así, ¿será que me volví vieja a mis 23 años?”

 


domingo, 18 de agosto de 2019

VOLVER A DF, antología MOHO


Antología de relatos
96 páginas
Año de edición: 2019

Autores: Guillermo Fadanelli, José Ángel Balmori, Amandititita, Ari Volovich, Wenceslao Bruciaga, Rodrigo Márquez Tizano, Adrián Román, Andrés Cota Hiriart y Alejandra Maldonado.



GRÁFICA: JESÚS BENÍTEZ, GABRIELA FRAGA, CARLOS OLVERA, GIBRÁN TURÓN, REX APC. CURADOR GRÁFICO: MIGUEL AGUILAR.

CONTRAPORTADA
“Volver a DF, es un libro de recuerdos, traumas, visiones y presente. Una ciudad que se ha transformado profundamente para mantenerse intacta; conjunto de centros de batalla y enfermedad insólita que tiene su cordón umbilical en un punto crucial y simbólico, el Centro Histórico, allí donde ahora se entrelazan los crímenes y la risa, el orgullo palaciego y el vendedor ambulante, la tecnología y la miseria, la belleza y la orfandad: un hoyo negro de tezontle y sangre. Y seguirá siendo también una aldea del futuro, una reunión tribal de muertos y recién nacidos. Nueve escritores dan cuenta de su experiencia y narran la calle o el lugar a donde siempre volverían porque jamás se han marchado de allí. Cinco artistas jóvenes los acompañan en esta breve e interminable guerra florida. No tengo duda de que partiendo de este grupo de creadores es posible reconstruir y hacer más clara la huella de un lugar que nos cobija y nos ultraja: el eterno DF, siglas lapidarias, sepulcro de piedra y plástico.
El futuro ya tiene pasado y se ha hundido en él. El pasado tiene futuro y, como metástasis, se expandirá hacia sí mismo. Esta es mi visión, mirada de lobo viejo y ausente, pero cada uno de los participantes de Volver a DF posee su propia voz y memoria. Ya el lector añadirá también sus pasos o vivencias a esta cadena y elegirá la calle a la que siempre habrá de volver.”
 
Guillermo Fadanelli




Frases y fragmentos del libro:
Guillermo Fadanelli:
Las ratas ordinarias volvemos a nuestras andanzas y volvemos despreocupadas
“Las ratas ordinarias volvemos a nuestras andanzas y caminamos despreocupadas, cínicas, a la vista de todos, en medio de la acera, como si la ciudad hubiera sido construida para nosotros. Los limosneros se multiplican; la anciana, quien de la mano de un niño pide una moneda para aliviarse la gangrena; la embarazada que exige dinero porque quiere parir en una cama; el imbécil que sueña con un trasplante de cerebro; los jóvenes conscientes que exigen dinero en las esquinas para comprar sus condones y no extender más su recato; todos ellos regados en las calles, cientos, gimiendo, tratando de morder la cola de las ratas más fuertes, arrebatarles un trozo de carne y sangre, ahorrarles un poco de su gordura innecesaria.”

José Ángel Balmori:
“Fui arrastrado al Centro Histórico por un asunto más de oráculos que de cálculos, y esta zona me dio momentos y tesoros inolvidables a un precio de risa. El gran lugar en donde el águila se erigió sobre un costal de pañales y sostuvo con el pico una tira de condones baratos: el corazón de la gran Tenochtitlán.”

Amandititita:
“1991. El gran evento y nosotros estábamos ahí para ser testigos de un momento histórico: el eclipse total de sol.
El eclipse se podría apreciar en cualquier lugar de la Ciudad de México, pero nosotros lo esperaríamos en la plancha del Zócalo; ¿por qué? Mi madre sostenía que de allí emergería una energía sagrada. Era preocupante escuchar a mi madre hacer esta clase de predicciones.”

Ari Volovich:
“Álvaro posee una mentalidad varada en algún punto de los años noventa, cuando todavía se pronunciaban términos tan fantásticamente descabellados como racismo inverso —y no racismo a secas— sin despertar las sospechas de las buenas conciencias. Vive convencido de que sólo el racismo y la xenofobia de los güeros deben ser tomados con cierta seriedad. Entiendo su fascinación. La glorificación de lo ordinario es necesaria para lograr sublimar la experiencia turística.”
Wenceslao Bruciaga:
“Yo no tuve un tío, ni un abuelo, ni un vecino, vamos, ni un miserable padrino de comunión con la suficiente represión sexual como para acercarse a mí. Mis padres me arrastraron a su destierro después de darse cuenta de que el mundo no había cambiado gran cosa y luego de haber desperdiciado su juventud en causas sociales: cuando la Perestroika se convirtió en una marca de tenis sostenida por una brutal campaña publicitaria.
Le guardo rencor a mis padres por no haberme comprado unos tenis Perestroika ni haberme puesto en los brazos de un amoroso tío, hecho que me convirtió en el perdedor del salón, aún peor que ser joto.”
La heterosexualidad nunca fue una real opción para mí; y esto debido a la sencilla razón de que las mujeres de mi infancia no tenían control sobre sus ataques de nervios; más allá del límite se burlaban de mi afición a leer libros y me increpaban por hablar solo o ser fanático del beis. Me golpeaban y me jalaban la cabellera. Sus golpes imprecisos y tersos me fastidiaron hasta el punto de no querer saber nada de ellas.”

Rodrigo Márquez Tizano:
“La ciudad es circulación y fuga: no tiene un centro sino muchos. Aun cuando deja de ser, está siendo, porque la ciudad es desplazamiento, una red de discontinuidades que nunca llegan a asentarse. Un lugar que no esta ahí sino en la relación que sus transeúntes mantienen con ese ahí.
Hace poco menos de ochenta años, mi abuelo vivió en la calle de Venustiano Carranza, casi esquina con Bolívar. Pienso que por entonces el cielo estaba menos cableado y había más árboles, o cuando menos los que había eran más frondosos, aunque no puedo asegurarlo. Tampoco estoy seguro de que Carranza se llamara así —y no Zuleta— en esa época, pero el cruce es el mismo: ahí está la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, antigua iglesia del Colegio de Niñas, cuyos arcos de piedra pertenecen hoy al Club de Banqueros.”

Adrián Román:
<Motolinía juraba que los indios catequizados encontraban figuras divinas del catolicismo en la superficie de las hostias, antes de que éstas cayeran dentro de sus bocas. A mí me parece que el fraile no deseaba más que chorearnos, o que en realidad los indígenas se lo mareaban a él. “Dios se manifiesta a estos simplecitos porque lo buscan de corazón y con limpieza de sus ánimas, como él mismo se los promete.”>

Andrés Cota Hiriart:
La “avenida-estado” corre riesgos severos; su anatomía arquitectónica puesta en jaque, su peculiar idiosincrasia corrompida. No nos referimos al paulatino y relativamente digerible proceso de gentrificación, sino a un cambio drástico y absoluto. Un tsunami inmobiliario que pretende convertir el área en el nuevo foco mercantil de la capital, una especie de Santa Fe o nuevo Polanco en el centro de la ciudad. Paraíso de burócratas y nuevos ricos. Lamentablemente, como ocurre en demás instancias similares de desarrollo urbano, los ciudadanos no tenemos ni voz ni voto en el asunto. La suerte está echada. El reino de Bucareli, al menos como lo conocemos, confronta su pronta extinción. Quedará entonces sólo la memoria para transitarlo.”

Alejandra Maldonado:
“Al principio, los Chavos Banda, eran nuestros admiradores y venían a “tirarnos el perro”, pensaban que éramos fresas, pero casi en seguida sacamos el cobre: íbamos al callejón a fumar mariguana, nuestros primeros toques, ni siquiera sabíamos hacer bien un cigarro. Los chavos y las bancas de piedra que rodean las fuentes, fueron benevolentes con nosotras: la vegetación nos brindaba un buen ambiente y nos ocultaba del ojo policial, mientras ellos montaban una red de vigilancia en las esquinas para echarnos aguas cuando pasaba la policía.”



Notas biográficas:
José Ánge Balmori, escritor escéptico, depredador de los mitos y bendecido por la maldición de la picardía y el gusto por el humor desquiciado e irreflexivo. Autor de los libros Ascópolis (MOHO, 2011), Palladivm (Autopublicación) y Década Podrida (Moho, 2015). Considerado por sí mismo Adult-Oriented-Rock.

Amanda Lalena “Amandititita”, canta autora y cronista nacida en la cuidad de Tampico. Género Cumbia, rap y rock. Cuenta con cuatro discos y un libro (Trece latas de atún. Plaza y Janés, 2015). Sus letras se caracterizan por la crítica social, la crónica y el sentido del humor.

Ari Volovich tiene una de las prosas más afiladas del país. Con agudeza estética e intención de aparear el lenguaje libresco y el callejero. Escritor de reportajes, artículos de opinión, ensayos, guiones, cuentos y relatos con los que ha colaborado durante diecisiete años en varios medios impresos. Sus libros: Jet Lag (Moho, 2013); Blasfemias ilustradas (Tusquets, 2011).

Wenceslao Bruciaga (Torreón, Coahuila 1977).  Escritor, perodista, cronista y columinista. Boxeador amateur, melómano, punk irremediable y joto resignado. Autor de los libros: Bareback Juke-Box (Moho), Un amigo para la orgía del fin del mundo (Discos Cuchillo), Funerales de hombres raros (Jus) y Tu lagunero no vuelve más (Moho). 

Rodrigo Márquez Tizano (Azcapotzalco, 1984), es escritor, editor y profesor universitario. Fundó la revista Esquina y la editorial La Dulce Ciencia, ambas dedicadas al mundo del boxeo. Editor en jefe de VICE en Latinoamérica, su último libro es la novela Yakarta. En Moho publicó Todas las argentinas de mi calle.

Adrián Román (1978, Iztacalco), cronista y poeta que transita por las calles de esta ciudad sin descanso. Ha publicado La Noche del Sandunga (Producciones el Salario del Miedo) y Pinche Paleta Payaso (Discos Cuchillo) publicará con Moho su primera novela.

Andrés Cota Hiriart (Cd. México 1982), biólogo dedicado a las letras. Preside la “Sociedad de Científicos Anónimos” y es autor de los libros de ensayo: Faunologías, aproximaciones literarias al estudio de los animales inusuales (Festina, 2015), y El ajolote, biología del anfibio más sobresaliente del mundo (Elefanta-Secretaría Cultura, 2016). Su novela: Cabeza ajena (Moho, 2017). Sus textos han aparecido en Nexos, Animal, Avispero, ¿Cómo ves?, Quo, blog de Letras Libres, Telecápita, Pijama Surf. Es columnista de la revista Vice.

Alejandra Maldonado de niña quiso ser vedette, siempre se ha soñado como femme fatale; sospecha que del producto de esa frustración nace su relación con la escritura y el aspaviento como su lenguaje. Publicó su primer cuento a los diecisiete años, en Moho. En 2003 obtuvo su primer trabajo como copywriter y a la vez la beca del FONCA.
Su vida sigue girando alrededor del desparpajo y las palabras. Entre sus libros: Aburrida en Bouveret (Moho, 2005).

Guillermo Fadanelli. Escritor, entre sus obras destacan: Lodo, Educar a los topos, Fandelli, Mis mujeres muertas, Hotel DF (novelas); Plegarias de un inquilino, El billar de los Suizos (crónicas); Insolencia literatura y mundo, Meditaciones desde el subsuelo (ensayos). Editor de Editorial Moho desde 1995.

domingo, 29 de julio de 2012

Aburrida en Bouveret - Alejandra Maldonado





Una presencia insólita, fuera de lugar, sin raíces en la literatura mexicana. Cero en conducta feminista. Alejandra recorre desde su voz, lúdica y fatal, los mundos del placer y la soledad.

FRAGMENTOS:


 “Lo mío no es erotismo, es egoísmo.”

“Kevin comió cinco cristales, yo apenas la mitad de uno; él puede leer perfectamente los mapas de su guía de la ciudad fumando scong y yo estoy ahora en un viaje controlado. Llegamos al aeropuerto de Luton cuarenta y cinco minutos después de la hora del despegue, de cualquier manera me dirijo al CHECK IN, luego de unos meses siento que es hora de moverme a otra ciudad en la que me sucederán más o menos las mismas cosas que aquí.”


ABURRIDA EN BOUVERET
ALEJANDRA MALDONADO









Reseña de ABURRIDA EN BOUVERET de Alejandra Maldonado por Moisés Castillo: "¿La vida es bella? ¡Qué porquería!"

viernes, 13 de julio de 2012

LÁTEX AZUL CIELO - Relatos por mujeres



LÁTEX AZUL CIELO      
112 páginas

“Si desean censurarnos esta es una magnífica oportunidad:

DIEZ MUJERES nos ofrecen un conjunto de relatos que nada tiene que ver con la literatura de señoras a la que nos han acostumbrado las editoriales.
Después de este libro todo se volverá azul cielo”

Autoras: 
Carmina Narro
Norma Lazo
Patricia Castellanos
Julieta Aranda
Norma Fadanelli
Rocío Boliver
Ali Gardoqui
Tanya Sandler
Constanza Rojas
Alejandra Maldonado

Libro publicado en 1999.