miércoles, 18 de julio de 2012

Un hombrecillo en mi cabeza - Jesús Pacheco




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UN HOMBRECILLO EN MI CABEZA es uno de los libros que Editorial Moho ha elegido para comenzar su nueva época. Esta obra es un conjunto de vasos comunicantes entre la ficción y la vida de algunos famosos asesinos seriales entre los que se encuentran Henry Lee Lucas, Jeffrey Dahmer y Peter Kurten.
Jesús Pacheco escribe relatos incómodos a propósito de las perversiones o las pasiones más reprobadas. ¿La finalidad? Asomarse a mundos desconocidos para los lectores y profundizar en el conocimiento de los seres humanos. El resultado, creemos, es buena literatura.
Jesús es también autor del libro LA SONRISA DEL GATO FÉLIX anteriormente publicado por Editorial Moho.


Fragmentos:

“Los ataques inclementes y llenos de salvajismo de Viola contra uno de los frutos de sus entrañas continuaron. Con frecuencia lo golpeaba en la cabeza con un palo hasta dejarlo inconsciente. Como si todo eso fuera poco, la señora Lucas le prohibió a Henry el lujo de llorar; si lo hacía, recibía golpes con el doble de intensidad... Para arruinarle cualquier posibilidad de socializar en la escuela, Viola le enchinó el cabello hasta hacerlo ver ridículo y acostumbraba enviarlo a tomar clases sucio, sin zapatos e incluso vestido de mujer. ¡Curiosa forma de castigo!” “Por la mañana, durante el desayuno, la escena volvió a repetirse con ligeras variaciones. Herbert hizo de su intervención una auténtica bomba. Imitó a su papá. Simulando una voz grave y con muletillas típicas de Dave, Herbert comenzó a decir algo sobre “oportunidades para hacer el amor cuando Alice no estuviera”; mencionó un nombre femenino, creo que era Mary, y algo más sobre cierto lugar ideal para “hacerlo”. Sobra decir que el desayuno acabó ahí y que una violenta discusión estalló en ese momento. Hubo recriminaciones, se habló de divorcios, se le pidió a Herbert que devolviera la grabadora que le habían regalado en uno de sus cumpleaños y se le amenazó con que esta vez sí iría a parar al siquiátrico.” “En muchas de esas ocasiones ponía una sirena en el toldo de su Oldsmobile para atrapar víctimas fingiendo ser policía. En otras ocasiones los conducía a su casa con promesas de dinero o de trabajo. Ya ahí, los llevaba a su cuarto de tortura, donde les enseñaba el "truco de las esposas". Cuando sus presas se hallaban esposadas, Gacy les hacía perder el sentido con un paño empapado de cloroformo para, enseguida...” 
“—Bien, Jeffrey. Ah, y otra cosa... –dice el papá girando la cabeza en dirección al clóset--. Dice tu abuela que tienes un maniquí en el armario.
   —Y eso qué, cuál es el problema –dice Jeffrey mientras se recarga en un mueble con varios cajones.
   —Ninguno. Se alteró... Y creo que a mí también me inquietó.
   —¡Mira, si quieres revisar los cajones, adelante, hazlo! ¡Pisotea mi privacidad! –dice Jeffrey golpeando el mueble, notoriamente enfadado. Ha subido la voz.
   —No estoy tratando de entrometerme.
   —Anda, revisa toda la maldita recámara.”

UN HOMBRECILLO EN MI CABEZA (120 p.)
JESÚS PACHECO









Reseña de UN HOMBRECILLO EN MI CABEZA de Jesús Pacheco por Jorge Flores-Oliver